Dos mejor que uno [La fabuleuse histoire de BasarKus, Cie. Lamento]
Dentro de la programación de Teatralia 2026, Réplika Teatro ha acogido La fabuleuse histoire de BasarKus, una delicada y sugerente propuesta de la compañía francesa Cie. Lamento, dirigida por el coreógrafo Sylvère Lamotte.
Unas ochenta personas en la sala —casi la mitad niños y niñas, algunos muy pequeños— bastan para medir el pulso del espectáculo: risas espontáneas e inocentes, y una atención sostenida que no siempre es fácil de lograr a esas edades. La pieza funciona desde una conexión directa, sin necesidad de palabras, construyendo en poco más de media hora un universo físico y emocional muy sugerente.
Se plantea desde el inicio un sencillo y potente juego: dos cuerpos unidos formando un solo ser. Basil Le Roux y Markus Vikse dan vida a BasarKus, una criatura híbrida —dos cabezas, ocho extremidades— que se desplaza con una sorprendente organicidad, rodando sobre sí misma por el suelo de la sala, feliz en su propia lógica. El vestuario, con ese cruce de colores —los pantalones morados de uno dialogando con la camiseta morada del otro— contribuye desde el primer momento a una ilusión de unidad y a una cierta confusión visual, muy eficaz y lúdica.
“Están locos”, se le escapa a un niño en medio de la función. Y quizá ahí resida también una de las claves: el espectáculo permite el juego, el absurdo, la libertad de un dúo virtuoso y desenfadado que se mueve entre el circo y la danza sin rigideces.

Pero bajo esa ligereza se articula una pregunta esencial. A través del lenguaje del cuerpo —una mezcla de danza contemporánea, acrobacia y malabares con mazas— se introduce la cuestión de la identidad: ¿dónde empieza y dónde acaba mi cuerpo?, ¿quién es ese otro que no soy yo?, ¿cómo aceptarlo? Y lo que comienza como una perfecta simbiosis se transforma poco a poco en conflicto: BasarKus descubre que no es uno sino dos, y ese tránsito hacia la separación —lleno de intentos, retrocesos y nuevos ensayos— se convierte en el verdadero motor dramático.
Sin texto, apoyándose en una atmósfera sonora envolvente y una iluminación sobria, y con la ayuda de la incuestionable precisión técnica de los intérpretes, la propuesta mantiene la atención de los más pequeños apelando a su capacidad de observación y empatía. Hay humor, sorpresa y también una leve inquietud ante ese momento en que el otro deja de ser una prolongación para convertirse en una entidad propia.
La fabuleuse histoire de BasarKus es, en definitiva, una pieza honesta y bien construida que demuestra cómo el circo y la danza pueden dialogar con la infancia desde la inteligencia y la sensibilidad, sin simplificaciones. Un pequeño viaje sobre crecer… y atreverse, por fin, a separarse para ser uno mismo.