El Festival Iberoamericano de Circo se despide del Price y abre una nueva etapa itinerante
El Festival Iberoamericano de Circo (FiRCO) ha finalizado, tras 8 ediciones, su etapa en el Teatro Circo Price.
La decisión, comunicada por la dirección artística del Price el pasado mes de diciembre, pone punto y seguido a uno de los proyectos más sólidos de internacionalización del circo iberoamericano en España.
Lejos de suponer una desaparición, el equipo confirma que el formato FiRCO se transforma y se abre a nuevas sedes y colaboraciones, con la voluntad de mantener vivo el espíritu que lo convirtió en todo un referente del sector.
El proyecto entra así en una fase de redefinición y estudiará otros modelos de producción y exhibición, posibles itinerancias o alianzas con espacios escénicos que compartan su visión.
Un proyecto que nació para llenar un vacío
FiRCO nació hace más de una década con una misión clara: crear en Madrid un espacio específico para el circo iberoamericano contemporáneo, un territorio creativo con identidad propia pero escasa presencia estructural en los grandes escenarios europeos.
FiRCO ha presentado 134 artistas
El festival se ha convertido en un referente del sector, siendo un escaparate para compañías con limitado acceso a circuitos internacionales y a la vez facilitando el encuentro profesional entre programadores y artistas.
La programación de FiRCO ha presentado técnicas clásicas reinterpretadas desde la contemporaneidad, así como nuevas dramaturgias circenses y propuestas híbridas que dialogaban con la danza, el teatro físico y la música en vivo.
FiRCO abre una nueva etapa
La organización agradeció en su comunicado al personal técnico y humano del Teatro Circo Price, subrayando el trabajo realizado con recursos limitados y la complicidad construida a lo largo de los años.
En el actual contexto de reconfiguración de políticas culturales y redefinición de líneas curatoriales en distintos teatros públicos, la salida de FiRCO del Price abre interrogantes sobre el espacio que ocupará el circo iberoamericano en la programación madrileña.
Al mismo tiempo, también abre oportunidades de descentralización hacia otras ciudades españolas, internacionalización directa en países latinoamericanos, nuevos formatos híbridos (mercado profesional + exhibición) y mayor autonomía curatorial.
Una huella en el circo iberoamericano
El balance que deja FiRCO es el de un proyecto sin deudas artísticas pendientes, con una identidad clara y una comunidad consolidada.
Su principal legado ha sido demostrar que el circo iberoamericano no solo tiene calidad técnica, sino también discurso, innovación y capacidad de diálogo internacional.
El mensaje final del equipo, “Buenas noches Madrid, boa noite Madrid”, resume el carácter transatlántico de un festival que, aunque cambie de casa o de nombre, promete seguir siendo altavoz y celebración del circo iberoamericano.
El sector queda ahora atento a su próxima encarnación. Porque, como reza el propio comunicado: #FiRCOSigue.