El Circo Nacional de Kiev dio un toque ucraniano a Halloween
El Circo Nacional de Ucrania llevó a la pista Halloween en el Circo, una producción familiar que se representó en Kiev del 24 de octubre al 1 de noviembre.
Una calabaza, dos significados culturales
El protagonista era un joven seguro de sí mismo que creía que el dinero podía resolver cualquier problema. Sin embargo, acababa encontrándose en una misteriosa reunión de brujas, donde sus ideas servían de poco. Un romance inesperado y encuentros con seres sobrenaturales le obligaban a replantearse la forma en que se veía a sí mismo y a las personas que le rodeaban.
Veronika Humarova, directora artística del Circo Nacional de Ucrania y Artista Honorífica de Ucrania declaró:
«La imagen de la calabaza se convirtió para nosotros en un recurso dramático especialmente interesante. En nuestra tradición, una joven podía “dar una calabaza” a un pretendiente no deseado, mientras que en la simbología de Halloween tenía un significado completamente distinto. La combinación de ambas ideas nos permitió introducir humor, romance, giros inesperados en la historia y transformaciones fantásticas.
Desde el principio, creamos esta producción para toda la familia. Queríamos que los niños descubrieran un mundo de cuentos, lleno de aventuras, sorpresas y transformaciones mágicas, mientras que los adultos también pudieran reconocer temas cercanos a sus propias vidas: el amor, las relaciones humanas, el exceso de confianza, las decisiones y la capacidad de cambiar».

Cuando el circo se fusiona con el teatro
En lugar de presentar una sucesión de números independientes, la producción se concibió como una única narración teatral. La destreza física, el movimiento, la coreografía y la música estuvieron al servicio de los personajes y de su historia.
El programa incluía números como la rueda Cyr, el aro aéreo, el trapecio y las cadenas aéreas, contorsionismo, hula hoop, antipodismo, malabares grupales o grandes ilusiones. Las actuaciones de la compañía de ballet del Circo Nacional de Ucrania se integraron en la acción, conectando las distintas disciplinas dentro de un mismo universo imaginario.
El espectáculo no incluía animales. Su lenguaje visual se construyó a partir de la habilidad y la creatividad de los artistas, la capacidad expresiva del movimiento y la relación entre intérpretes y público.
Un escenario para la próxima generación
Artistas consagrados compartieron la producción con jóvenes talentos, entre ellos participantes del festival y concurso de artes circenses Golden Gate Cup, así como estudiantes de escuelas de circo de Kiev y Poltava.
La propuesta ofreció a los artistas emergentes la oportunidad de trabajar en una producción profesional sobre el principal escenario circense del país, al tiempo que permitió al público descubrir a intérpretes que pueden contribuir a definir el futuro del circo ucraniano.
Su presencia también puso de relieve la conexión entre la formación circense, los festivales y los espectáculos profesionales.

Mantener viva la cultura en tiempos de guerra
La producción llegó en un momento en el que las instituciones culturales ucranianas continúan desarrollando su actividad en medio de la guerra a gran escala iniciada por Rusia.
En el Circo Nacional de Ucrania, las funciones siguieron celebrándose a pesar de las interrupciones del suministro eléctrico. El recinto disponía de un generador para los cortes de luz y de procedimientos de refugio ante las alertas aéreas.
Más allá de los desafíos técnicos, la creación de un espectáculo familiar adquirió una finalidad humana: ofrecer a niños y padres la oportunidad de compartir momentos de asombro.
Vladyslav Korniienko, director general de la institución, doctor en Estudios Culturales y miembro de la Academia Nacional de Artes de Ucrania, considera que esta es una responsabilidad de las instituciones culturales:
«Queremos que los niños acudan al circo no solo para contemplar maravillas, sino también para sentirse felices, y que los padres puedan compartir esas emociones con ellos. Incluso en los momentos más difíciles, queremos que el arte siga siendo un espacio de alegría, apoyo y confianza en la belleza».